Las alfombras son un elemento imprescindible en nuestras casas, aportan calidez, son decorativas y aisla los ruidos. Pero seamos sinceros, también da mucho trabajo mantenerlas en perfecto estado.

Dependiendo de donde las tengamos colocadas tendremos diferentes tipos de manchas. En una zona de tránsito como puede ser el recibidor o el pasillo, seguramente estarán sucias en las zonas centrales al pisarlas con los zapatos al entrar en casa. Por el contrario, las alfombras del comedor tendrán otro tipo de manchas como son las de comida o vino.

Sea como sea para tener nuestras alfombras en perfecto estado es imprescindible una correcta limpieza. Lo más sencillo y rápido es pasarles el aspirador como mínimo un par de veces por semana (depende del uso) tanto por la parte superior como por debajo de la alfombra (también se acumula polvo debajo de ella).

Si la alfombra es lavable su cuidado es mucho más sencillo. La podremos meter en la lavadora cada vez que la veamos sucia. Si es una alfombra del baño, es recomendable lavarla una vez a la semana.

Si tu lavadora de casa tiene suficiente capacidad para lavarla ¡adelante! es sencillo. Jabón neutro, 30º de temperatura y luego secarlas bien.

Ten en cuenta que las alfombras pesan mucho una vez mojadas. Por eso si ves que tendrás problemas para lavarlas o secarlas, acércate a una de nuestras lavanderías y en nuestras lavadoras y secadoras de gran capacidad la tendrás ¡lista en 48 minutos!

 

Pero la cosa se complica cuando tenemos alfombras “tradicionales”, sintéticas o de lana, ya que aunque sus dimensiones nos permitan meterlas en la lavadora nunca es aconsejable ya que seguramente las estropearemos. Lo mejor es siempre leer con detenimiento la etiqueta de cuidados donde nos indicará como limpiarla.

¿Pero qué hacemos cuando tenemos una mancha en la alfombra?

Lo primero es actuar con rapidez, cuanto más rápido tratemos la mancha, mayores posibilidades tendremos que salga completamente.

¿Cómo tratar cada tipo de mancha?

  • Si la mancha es líquida la secaremos con papel absorbente para evitar que se extienda. Una vez controlada la trataremos.
  • Desde nuestra experiencia te podemos decir que para manchas como vino, café, orina o suciedad de pisadas lo que mejor funciona es mezclar en un cuenco con agua tibia un poco de amoníaco con detergente (abre las ventanas, el amoníaco es muy fuerte) ponte guantes y coloca papel absorbente debajo de la alfombra. Con un trapo (de color claro) o una esponja suave impregnada en esta solución frota la mancha a poder ser en el sentido de las cerdas. Una vez eliminada la mancha aclara con agua.
  • Si la macha es de grasa, cúbrela con polvos de talco o bicarbonato ( lo que tengas en casa en ese momento) coloca papel de cocina encima con algo de peso (por ejemplo unos libros) para que absorba la grasa y luego frota con un trapo humedecido con agua templada y lavavajillas. Una vez eliminada la mancha, aclara con agua.
  • Si la mancha es bolígrafo o rotulador lo mejor es el alcohol. Como en los pasos anteriores empapa un trapo en alcohol y frota la mancha hasta que veas como desaparece la tinta, luego agua con jabón y aclara.

Vale, pero ahora está mojada ¿qué hago?

Ahora tienes que secarla. Si la puedes poner a tender en el exterior ¡estupendo! pero si no es el caso, siempre podrás poner papel absorbente encima y debajo de la mancha con unos cuantos libros haciendo peso. También puedes utilizar el secador de pelo (ojo la temperatura no debe de estar demasiado alta) o con un deshumidificador.

El secado es muy importante para que no coja olor. Después aspira y ¡listo!